¿Porque nos resignamos a decir adiós cuando una persona se nos va? ¿Porque no mejor decir un hasta siempre? Decir adiós es como dejar atrás todo lo vivido, dejar en el pasado todos los momentos compartidos, dejar atrás a esa persona. Yo hoy, al igual que todo el que te conocía, me niego a decirte adiós porque entonces, ¿Cómo recordaremos esas bromas que gastabas o esa sonrisa que contagiaba alegría a todo el que la miraba? Además que no es fácil quitarse a una persona como tu del pensamiento y de los recuerdos en tan solo unos días. Sufrías y disfrutabas al mismo tiempo subido en tu bicicleta. Un chico deportista como el que más y dispuesto siempre a ayudar. Se podía contar contigo en cualquier ocasión, siempre estaba tu mano hay para agarrar un hierro, para arreglar un pinchazo, para traer una caja… y de amigos ¿para qué hablar? Yo creo que nadie necesita oírlo otra vez porque todos ya lo saben, eras el mejor amigo que se podía tener. Es verdad eso que dicen que uno realmente no se da cuenta de lo que tiene cerca hasta el día en que lo pierde y que pena más grande tener que darse cuenta así de las cosas. Pero de lo que si me doy cuenta y lo que si se es que a partir de ahora cada carrera que hagamos será como si aun siguieras aquí. Cada uno tendrá en su corazón tu recuerdo y eso hará que saquemos todas nuestras fuerzas. Que sigamos adelante cuando pensemos en rendirnos por encontrar una cuesta con demasiada inclinación o un camino con demasiadas piedras. Que animemos a los más pequeños a tomárselo en serio y a continuar en el mundo de la bici tal y como tu pretendías hacer. Que saquemos nuestras fuerzas para ser como lo eras tú valiente, seguro, decidido y sobre todo una gran persona. No sé exactamente donde estarás ahora, pero quizás donde quiera que estés sigues con tus ideas y con tu pasión por las cosas. Seguramente acompañado de todos aquellos que nos han ido dejando poco a poco en esta gran familia que es el ciclismo. Solo me queda decir que algún día volveremos a estar todos juntos de nuevo y que hasta siempre amigo, hasta siempre Sergio.
Texto: Gisela Gonzalez
Paco
Escrito por Stefano Signorelli
Querido Paco: Un cariñoso recuerdo de tus amigos de la bici de Lanzarote.
Este último año ha habido mucha actividad ciclística en Fuerteventura, han venido grandes figuras profesionales y hemos disfrutado pedaleando con los grandes, pero ha faltado una figura que aunque nunca corrió el Tour de Francia o la vuelta a España, si pedaleó y compartió nuestras salidas en bici, ha faltado nuestro Evaristo.
Aún queda fresca en nuestras mentes, su cara de buena gente, sus ojos miopes a través de sus gafas, su nariz aguileña, su culote vino tinto, nos acordamos el día que pinchamos y nos cambió la cámara, o cuando pudiendo ir delante, se quedaba animando a los que por primera vez intentamos subir el Turmalet majorero ( Morrovelosa), lo recuerdan muchos niños porque en las cicloturistas prefería ir rodando con los hijos de sus amigos para que sus padres se "fogotearan" con los de delante.
Siempre le recordaremos por muchas cosas pero sobre todo por su cautela, nunca un adelantamiento peligroso ó una bajada suicida, era quizás el mas precavido de todos nosotros, sabía que aún así había un riesgo, pero su vida era el ciclismo y dejarlo sería como morir en vida, así que cuando no podía salir en grupo, extremaba las precauciones y salía solo, uno de esos días un coche se abalanzó sobre él y desde entonces ya no está con nosotros.
Si uno de estos días sales en bici por Fuerteventura y sientes mas fuerza en las cuestas, eres más precavido que nunca y ayudas a tus compañeros más de lo habitual, en ese caso no te extrañes, será nuestro Evaristo que desde algún sitio estará pedaleando con nosotros.